No te preguntes más por el futuro
Y apunta en tu haber, mozo, cada día
Que te dé Fortuna y las danzas
y amores dulces aun no desprecies
mientras en tu vigor no haya morosas canas.
Ahora buscar debes el Campo
Y las plazas y la nocturna
cita en que se oigan suaves susurros
Horacio